Mujerpatria


Te amo desde el centro de mi llanto. Te amo desde el fondo de mis hijos.

A pesar de todo lo robado.
A pesar de la bronca sin respiro.
Te amo con tu cielo encapotado.
Te amo con tus soles, de a poquito.

Te amo, aunque me hayas olvidado. Te amo desde aquí, desde tu olvido.
No sé por qué te amo. No me pidas que te explique cuestiones tan filosas, ni que busque a mi amor una salida.

Te amo con tus eventuales rosas
y con tu eterno y fiel jardín de espinas.

Será porque no sé hacer otra cosa.

Noticias de Francia

El cuerpo tumefacto de la fraternidad

Ha sido hallado 

a la orilla de una cité

Anoche a las nueve y media

Delgada, disminuida

Y con marcas de tortura en la piel

Ha sido detenida la libertad

Acusada del delito 

Mientras la igualdad sigue huida

En paradero desconocido.

Las miradas de través han herido

A unos cuantos niños que cruzaban

La primavera en rojo

Pero con buenas palabras insultantes

Amenazas vestidas de seda

Promesas de aplausos

Terminaron por rendirse

Tratar de usted al ofensor

Retirarse a dormir temprano

Después de mirar el 20 horas

y digerir los palos que se vienen

Con certeza el cielo

Será precisamente

Lo contrario que diga la météo

Aunque últimamente

El gris permanente que albergaba los ciudadanos

Que entristecía las miradas

Que impermeabilizaba lo espíritus

Ha abandonado las mañanas

Cerraron una oficina publica

del suburbio Este

un remolino de tristezas bloqueó

la puerta y la sabiduría

y dos montículos de rabia

a ambos lados del mostrador

atrincherados

se niegan a salir

Se comenta por los pasillos

Que Napoleon XXI se encanta en el espejo

Mira ojo sabio y calcula

Si el tornillo soporta otra vuelta

Y promete

Trabajo

Esfuerzo

Libertad

Igualdad

Fraternidad

No sabe que murieron

Huyeron

Se entregaron 

La otra noche

Apuntes

Cosas que quiero que aparezcan en mi próxima novela
Una mujer esperando un bus
que pasa por la otra cuadra
Una duda que no termina de resolverse
El aroma de los azahares
El sol sobre un lado de un jardín
La lluvia sobre una calle
Del barrio de Caballito
Una siesta con torcazas
El asalto inesperado de los jazmines
Por la calle Corrientes
Un conflicto que apenas se note
Y un pensamiento que nos guíe
Palabras pare leer con ojos abiertos
Un piano que resuene en un salón vacío una noche de inocencia
Silencio
Espera
Recuerdo
Una tormenta de verano
El regusto que dejan las fresas
cuando ya no queda ninguna
Un hombre que pasea un perro cojo
Un párrafo de endecasílabos
La alegria tibia del regreso
Y una historia
Digna de ser contada.

ccclxxxvi

abrí los ojos

y el día estaba cerca

no tardé más de una duda en levantarme

mientras se enfría el café con leche

y las calles se pueblan me dispongo

a salir con las armas cotidianas

a entregarme a los brazos de la inercia

a mirar la calle desde el palco

a  prestar atención a los cretinos

a volver a volver a repetirme

a comer  de dos a dos y media

a sentir la pulsión del tiempo en fuga

a mirar el reloj de contrabando

a llenarme de cuentas regresivas

para salir a libertad y cinco

y entonces sí desandar la tarde

cambiar las calles por otras menos grises

bajar las ramblas, acercarme al puerto

y antes de que oscurezca irme a casa

la otra soledad, la otra nada

y regresar a donde estoy sentado

con el amor y con el día a cuestas

y la sospecha de estar en la huella

que no es mía porque otros la han pisado

con dos dedos de agua en las alforjas

y para colmo con rumbo equivocado

¿será mucho más largo el camino

para llegar hasta dónde te amo?

Los trenes de la madrugada

El número once ilumina la noche

Y el resto del sueño que les queda

Y van ojos cerrados, pasos torpes

La fatiga y el eco de la cena

uno disfruta el único descanso

del día de trabajo que le espera

otro escucha sin gesto la radio

otro calcula el sábado en la feria

Faltan seis minutos para la hora

Y el vagón se llena de fantasmas

Cada quien con su íntima derrota

Su cansancio y su droga blanda

Coinciden en este punto de la historia

En los trenes de la madrugada

Las manos hacen un círculo en el vaho

Por donde mirar la cuenta atrás

Estaciones tras las estaciones

Y no hay manera de no llegar al final

Miran entrar otros condenados

Y se preguntan hasta donde irán

Prefieren por un rato estar solos

Y no tienen nada más que soledad

Faltan dos minutos para la hora

Y se van llenando de perdidos

Cada uno trae un bolso y una soga

Un rencor  y un desafío 

Cada mañana  la misma historia

En los trenes de los sueños marchitos

Parten los trenes de la madrugada

Cierran las puertas y ya son prisión

 De los que nunca conocen la condena

De silencio, jerarquía y televisión

Un remolino de vías y reflejos

Quedan atrás la vida y Saint Lazare

No se preocupan, les dicta el camino

Algo más poderoso que el azar.  

Faltan apenas veinticuatro horas

Para que vuelvan a repetir la nada

las promesas nunca vienen solas 

y el abismo está detrás de la ventana

Condenados a repetir la historia

En los trenes de la madrugada

Georges en el armario

La pobre señorita no supo qué hacer

Con tanto hambre curioso y libertario

Miró al cielo, resopló otra vez

Y guardó la llave en su bolsillo blanco

Y ahí está Georges,  en la oscuridad

La maestra lo llevo a las tinieblas

No tiene miedo, enciende su luz

Y el niño pare al hombre que se rebela

Y miren

Miren como crece

Nadie tan libre en tan poco espacio

Escuchen

Detrás de la puerta

El mundo de George cabe en un armario

Y vean

Como se despliegan

El paraguas, la muñeca y el gorila

Y sepan

Que no la bomba

Sino el poeta desata la anarquía

La puerta cerrada y el mundo detrás

Un mundo ancho, ajeno y gris de ausencia

Y el silencio de Georges empieza  a estar de más

El universo estalla en su cabeza

Conoce ahora por primera vez

La comedia bufa de las autoridades 

Entiende que la fuerza es el poder

Y que su vida va a ser buscar verdades.

Y miren

Miren como camina

Nadie tan libre con tanto bigote

Escuchen

Detrás de la cortina

El mundo de Jorge cabe en tres acordes

Y vean

Como explican todo

Los enamorados de los bancos verdes

Y sepan

Cada cual a su modo

que los corazones nunca se pierden

Y ahi està Georges,  que siente en la piel

la doctrina que imponen los ignorantes

No tiene miedo, conoce su luz

Y el hombre le pide al niño que lo acompañe.

Raskolnikof

Crimen no es matar; es estar muerto

y no decirte que no me queda vida.

Crimen es el silencio de los sordos

y la indolencia de los homicidas.

Crimen es ocultar la retirada.

Crimen de leso amor es la rutina.

Criminales abyectos son tus ojos

un instante después de la mentira.

Crimen la felonía y el pecado

de ignorar el tiempo de la despedida.

Crimen es, al fin, haber dejado

que el miedo se nos vuelva cobardía.

Crimen es tantos años sin mirarnos.

Castigo no es la muerte, es la agonía.

pequeño diccionario de emergencias


la palabra dios se desdibuja
y deja unas líneas desprolijas
luego varios puntos
luego nada,
la palabra naranja 
me llena la boca de saliva
y las ganas de morder una naranja
que queda en la heladera,
la palabra tiempo
no significa nada
queda a cargo de los otros
no termina nunca de llegar,
la palabra mujer
tiene ojos 
de azúcar moreno
camina como si el mundo tuviera futuro
y es como debería ser 
la humanidad,
la palabra agua
duerme bajo siete llaves
hasta que venga 
el héroe del cuento a liberarla,
la palabra poema
late sin darse por vencida
aunque a veces
la desligue de la poesía,
la palabra alegría
vuela por el salón
salta a la cama
y se parece bastante
a la palabra lucidez,
la palabra bondad
es sinónimo preciso
de la inteligencia,
las palabras futuro
es femenina
y es masculina
respiran con vigor
explican todo
y duermen a doce pasos 
de donde escribo.